domingo, 16 de mayo de 2010

"Una fe sin obras es una fe muerta"

La frase que titula este artículo no es nueva. Su origen es Cristo hace poco más de 2 mil 10 años. Y siendo Cristo verdad plena es que su palabra (también verdadera) ha traspasado el tiempo y el espacio para quedarse junto a nosotros con semejante reto.

Hay quienes han optado por la oración sostenida y se hallan así mismos en ella. No es malo. Pero tampoco es justo. Quien reza aún cuando rece varias horas al día no tendrá ganado el cielo, tampoco la paz y mucho menos el amor de Dios. O quizá lo tenga por misericordia más no por fe.

Creer en Dios implica más cosas que repetir el credo hasta el cansancio. Amar a Dios implica el doble de lo que significa creer en él. Y cumplir sus mandatos equivale a ser perfectos. ¿Una misión imposible? No. Una realidad lejana. Cristo nos ha invitado a ser perfectos como su Padre y lo ha dicho porque es posible.

De pronto, va a ser muy complicado que los actores sociales entendamos que en cada acto de nuestras vidas existe una oportunidad de servir a Dios. Para los empresarios será complejo unir la competencia con la santidad del Espíritu. Y desde luego, para los políticos nos será cada día mucho más complicado entender que el servicio público es una forma de amar a Dios sirviendo al prójimo y de ver en él al mismo Cristo representado.

Entonces, habría que ser sinceros y preguntarnos qué estamos haciendo con nuestras vidas. Hay algunos (muchos en realidad) que buscan asegurar su futuro. La vanidad y el individualismo se ha apoderado de sus diminutos cerebros que se preparan a sembrar bienes, como si de los muebles, casas o carros mañana saldrán nuevas cosas. Es como si de pronto, enterrara en mi jardín una computadora esperando que en el futuro crezca un árbol de computadoras. Suena estúpido pero es real.

Otros (menos que los anteriores) se han atrasado en su pasado. Lamentan todos sus problemas y los viven diariamente con un ahínco tan grande que es mejor tenerles cuidado. No hay locura más grande como la que viven aquellos que sufren (en el presente) sus pasados ya pasados. Y entonces, los vemos lamentarse frente al muro lo que podría ser un problema existencial aunque no es más que, otra faceta de la ignorancia humana.

También habemos quienes viven el presente bajo la tutela de sus padres o esposos. A quienes personalmente os tengo lastima. Estos son quienes viven del dinero, de los bienes y de las falsedades del mundo sin darse cuenta que en algún momento todo acabará y para entonces será demasiado tarde. Los que matan a sus padres por la herencia. Estos son los que se levantan sólo para perder el tiempo, comer y volver a dormir, muertos vivos que no han logrado integrarse a una sociedad y mucho menos a la comunidad de los cristianos. Suelen estar aburridos siempre. Pobres.

Pero habemos demasiado pocos los que si hemos encontrado a Dios. Como San Agustín y los demás Santos, en nuestro corazón. Lo curioso de este Dios que nos habla a diario mediante la Biblia no quiere que estemos a su lado sino que más bien nos envía hacia los demás asegurando que él estará a nuestro lado.

Un Dios que lejos de querer las glorias y los cantos (que los tiene y bien merecidos) se arrodilla ante sus discípulos para lavarles los pies en señal de entrega, de humildad y de verdad.

Eso no se repite fuera de la iglesia católica por estos días. Aquí hay quienes sintiéndose dueños de sus verdades, medianamente verdaderas, buscan ser reconocidos por cielo, mar y tierra como pastores de rebaños que entre gritos se hacen sumisos temiendo “la furia de Dios” sin recordar que Dios es paz plena siendo imposible que la paz se enfurezca.

O, en todo caso, que el amor puede convertirse en odio de pronto para castigar sin misericordia y sin reparo a los más ignorantes de la raza humana.

No creo en el Dios castigador me gusta más la idea del Dios de amor, de paz y de verdad que si existe ante ese dios de odio (ausencia de amor), la guerra (ausencia de paz) y la mentira (ausencia de verdad) que no existe.

Pero no es fácil.

Para saber lo que es el amor no es necesario rezar sino más bien salir y abrigar a los niños que sufren frío en las calles. Para saber lo que es el amor hace falta ver en el mendigo, en el preso delincuente, en las mujer prostituta y en la niña abandonada una forma de Cristo, desprendernos de nosotros mismos para poder ayudarles a mejorar sus vidas.

Para saber lo que es la paz, no es necesario entrar primero en guerra sino más bien, se requiere vivir el presente con una sonrisa, entregar los dolores y malos pensamientos a Dios para él nos ilumine. Se necesita entender que no hay razón para afligirse por tener más cosas terrenas. El Dios de la Paz no es una bandera blanca que se iza después de una batalla sino más bien el sentimiento permanente de la santidad vivida con alegría, dinamismo y emoción.

Para saber lo que es la verdad, no es necesario leer mil bibliotecas. El mundo creado por Dios es suficiente buen maestro para encontrar en él la respuestas que buscamos. Pretender alterarlo o cambiarlo es una insolencia de quienes se creen dueños de la verdad. Si ellos fuesen dueños de la verdad serían dueños de Dios y eso es ampliamente imposible. La verdad inagotable e inacabable, sin principio y sin fin, de la cual se nos ha revelado una importante parte (Cristo) no puede ser limitada a la minúscula expresión de un cerebro humano.

No es fácil entender esto sin ayuda del Espíritu Santo. Quienes se rehúsan a creer en él están condenados a la ignorancia espiritual por siempre. Es como si buscásemos comprender la medicina sin un médico, puede que nos parezca que hemos encontrado la pastilla indicada pero no es así igual es imposible entender a Dios sin su Espíritu puede que estemos cerca de él pero no es así suele pasar que él está cerca de nosotros y creemos que es al revés.

De nada sirve mirar al cielo si a nuestro lado tenemos tanto enfermo, tanta delincuencia, tanto olvido, tanto frío en el cuerpo y en el alma. De nada sirve rezar al cielo si no somos concientes que nuestra tarea está en la tierra; evangelizar, actuar y reflexionar son por lo menos las tres obras diarias que debemos hacer pero juntas si nos quedamos en la reflexión estamos haciendo sólo la parte más fácil y que, estoy seguro, menos agrada a Dios, quizá por ello se nos dio sólo una boca y dos oídos, sería fatal que recemos por dos bocas tantas súplicas innecesarias.

No seamos como los fariseos que rezan por rezar. Seamos cristianos y demostremos en los actos nuestra realeza. Evangelicemos para que nadie nos acuse de que no les hemos enseñado quien es Dios ni tenga excusa de no haberlo conocido, actuemos para que nadie se quede sin nuestra mano que es la mano de Dios y reflexionemos rezando con el corazón limpio después de haber servido a Cristo.

Y no tengamos miedo porque cada vez que hacemos el bien con paz, amor y verdad tendremos al lado el verbo de Dios que se hizo hombre y habitó (y habita) entre nosotros guiándonos y abrazándonos en cada una de nuestras tareas.

Adelante.

domingo, 2 de mayo de 2010

2 de mayo

El 1 de mayo día del trabajo abrupto, del desempleo y subempleo es también día del ron peruano. Una fecha importante para algunos e insignificante para otros que este año cayó sábado para beneplácito de quienes usamos la administración pública y en perjuicio de quienes estilan tirarse al abandono durante los fines de semana de 3 días.

Cualesquiera que sean los motivos que hicieron promocionar el ron justo en época de crisis de las azucareras y en coincidencia con el día del trabajador borracho no es menester de este artículo sino más bien lo relacionado al día siguiente cuando la resaca nos hace olvidar el 2 de mayo y la batalla que ese día se libró.

Por estos días deberíamos abocarnos más al ejemplo de nobleza y prudencia que enarboló Miguel Grau Seminario, Elías Aguirre y otros ilustres hombres que dieron sus vidas en el salado mar del olvido peruano, la indiferencia política y el tenebroso clima de relaciones con el país del sur defendiendo nuestra bandera para que años luego esta sea humillada por la ociosidad, los vicios y la mugre de la corrupción que hoy, deja de ser novedad y pasa a ser rutina del gobierno.

Me pregunto que diría Miguel Grau por estas épocas viendo su ciudad devastada ante el paso miserable del vandalismo que en febrero se ‘levantó’ casi 40 millones de dólares en pérdidas por la ausencia del diálogo. O que diría al ver a sus hermanos pescadores del Muelle de Pimental varados entre sus preocupaciones y las promesas estólidas del gobierno regional.

Sería bueno pensar en Elías Aguirre y en el triste estado de su casa, esa que está en la calle que lleva su nombre en pleno centro de Chiclayo y en pleno centro de la ignorancia de una asociación que hace lo imposible por sostenerla frente a la sociedad que ni siquiera sabe de su existencia o a olvidado que ahí nació un héroe nacional.

Para qué ha servido tanto sacrifico de nuestros héroes. Porqué dejamos que estén literalmente cagados por palomas sus parques. Porqué hemos dejado de valorar la invaluable entrega de sus vidas. Qué legado dejamos a nuestros hijos. Son apenas unas de las miles de preguntas que la juventud y los adultos no debemos olvidar porque cada vez que no encontramos respuestas se cumple el precepto socrático que “todo pueblo que no conoce su historia está condenado a repetir sus errores”

Hoy es 2 de mayo, que viva el Perú; el Huáscar, Miguel Grau, Elías Aguirre y todos los peruanos.

sábado, 1 de mayo de 2010

VIVIR la película de Comunicaciones Usat

Me complace escribir esto. No suelo ir al cine. Cuando lo hago prefiero la comedia y suelo rechazar los dramas (me hacen llorar).

El miércoles 21 de abril a las 20 horas estuve en el auditorio del INC, en ese mismo donde recité ‘las palomas de mi casa’ hace poco más de veinte años y he regresado para ser testigo - nuevamente - que el arte y profesionalismo de los estudiantes de la Usat es una huella indeleble e impecable, especialmente de los que pertenecen a la afable Escuela de Comunicaciones, que estrenaron el largometraje “Vivir”

Vivir es un vídeo producido por casi treinta estudiantes que a lo largo de un tramo de una hora y media exponen la realidad viva de la vida misma que viven los actores y autores de esa cruda, triste y permanente realidad que desarrollan diariamente y que bajo sonrisas y pensamientos nobles disimulan anteponiendo causas comunes a quienes les rodean.

El film que empieza con la narración de a vida de tres ancianos y acaba con la apertura de los ojos de un bebé recién nacido, tiene en medio el contraste de un niño que vive bajo comodidades expresas y juega el fútbol con sus amigos en una cancha privada y una niña que vive bajo las penumbras de la pobreza, la tierra y la venta diaria de caramelos. Ambos quisieran tener a sus padres juntos y aspiran a que algún día ello será posible pero por lo pronto saben que el divorcio forma parte de sus vidas.

Sus jóvenes directores a penas pueden exponer lo que ven porque saben que en el fondo se han abocado a un tema insustituible que los jóvenes de hoy valoran menos cada día por lo difícil que es justamente abordarlo. El domingo anterior al estreno de “Vivir” la noticia de un niño de 9 años que deprimido determinó suicidarse no era la mejor antesala para esta exposición; sin embargo, invita a la reflexión sobre el sentido que tienen nuestras vidas por este tiempo.

Me he sentido inútil. Durante el film la exposición de estas realidades me hicieron recordar las cifras macabras y tenebrosas que los políticos de hoy no queremos tocar ni mencionar. Recordaba los millones que los gobiernos locales y regionales destinan a poner más concreto por sobre la tierra sin pensar que la verdadera pobreza se lleva en el alma junto a los demás sentimientos tristes que no nos permiten olvidar malos momentos.

Durante el film hay una viejita sonríe, sin muchos dientes incluso, y su alegría y su canto se confunden entre sus problemas. Ella no se queja de la vida como nosotros que a cada rato porfiamos el destino que se nos encargó. Animada nos dice que sabe bailar y aunque no la ví (que era - por cierto - algo que en mi opinión faltó al vídeo) su rostro me decía ‘mírame aquí estoy diciéndote si se puede’

El film tiene una puesta impresionante, la fotografía empleada es del más alto nivel, jamás he visto una producción mejor en Chiclayo (tampoco he visto un guión similar o mejor en Trujillo o Piura) y me animaría a buscar fórmulas para que en el futuro este sea el punto cero de una nueva época de producciones audiovisuales, con sentido moral y humano, en el Perú y el mundo.

No me ha conmovido menos la participación de una estatua humana, esos que vemos a las afueras de los centros comerciales o en las esquinas donde no son correteados por la guardia municipal. En la producción aparece uno de ellos y su frase “cuando estoy deprimido o con problemas me visto (de estatua) y me voy a alegrar a la gente… eso me alegra en el corazón” me terminó calando en el alma no sólo por ser altruista sino porque como él hay 360 mil jóvenes en Chiclayo y no todos tienen un medio para desahogar sus problemas.

Esta producción dignísima de la ovación con que fue premiada es por decirlo de alguna forma un tributo a la vida, no porque hable de la vida sino más bien porque demuestra que quienes sufren han encontrado la forma de seguir para adelante y son ejemplos para que quienes sufrimos sigamos - igualmente - adelante.

Mi sincera felicitación y mi plena admiración a quienes hicieron posible que viva por un instante la vida de quienes vimos en el vídeo.

Un Nuevo Blogger

Después de haber terminado peleando por el anterior blogger al cual nunca más pude acceder hoy; 01 de mayo del 2010 me atrevo a lanzar este nuevo con el nombre de Pacto Azul.

Pacto porque aquí (ahora bajo estrictas medidas de seguridad) confluyen todas épocas y partes de mi vida que publicamos con el ánimo de acercarnos más unos con otros en estas épocas donde los blogger van desusándose frente a la maravilla de las redes sociales como el Facebook y el estresante Twitter. Y es un pacto azul, porque este color pleno y perfecto encierra las características de mi personalidad.

Pacto Azul, busca ser mi nueva pizarra y espero que sus visitantes lo encuentren divertido y motivador. Este es un blogger de historias y opiniones.

Gracias por venir. Adelante.

Arnold J. Reyes