domingo, 2 de mayo de 2010

2 de mayo

El 1 de mayo día del trabajo abrupto, del desempleo y subempleo es también día del ron peruano. Una fecha importante para algunos e insignificante para otros que este año cayó sábado para beneplácito de quienes usamos la administración pública y en perjuicio de quienes estilan tirarse al abandono durante los fines de semana de 3 días.

Cualesquiera que sean los motivos que hicieron promocionar el ron justo en época de crisis de las azucareras y en coincidencia con el día del trabajador borracho no es menester de este artículo sino más bien lo relacionado al día siguiente cuando la resaca nos hace olvidar el 2 de mayo y la batalla que ese día se libró.

Por estos días deberíamos abocarnos más al ejemplo de nobleza y prudencia que enarboló Miguel Grau Seminario, Elías Aguirre y otros ilustres hombres que dieron sus vidas en el salado mar del olvido peruano, la indiferencia política y el tenebroso clima de relaciones con el país del sur defendiendo nuestra bandera para que años luego esta sea humillada por la ociosidad, los vicios y la mugre de la corrupción que hoy, deja de ser novedad y pasa a ser rutina del gobierno.

Me pregunto que diría Miguel Grau por estas épocas viendo su ciudad devastada ante el paso miserable del vandalismo que en febrero se ‘levantó’ casi 40 millones de dólares en pérdidas por la ausencia del diálogo. O que diría al ver a sus hermanos pescadores del Muelle de Pimental varados entre sus preocupaciones y las promesas estólidas del gobierno regional.

Sería bueno pensar en Elías Aguirre y en el triste estado de su casa, esa que está en la calle que lleva su nombre en pleno centro de Chiclayo y en pleno centro de la ignorancia de una asociación que hace lo imposible por sostenerla frente a la sociedad que ni siquiera sabe de su existencia o a olvidado que ahí nació un héroe nacional.

Para qué ha servido tanto sacrifico de nuestros héroes. Porqué dejamos que estén literalmente cagados por palomas sus parques. Porqué hemos dejado de valorar la invaluable entrega de sus vidas. Qué legado dejamos a nuestros hijos. Son apenas unas de las miles de preguntas que la juventud y los adultos no debemos olvidar porque cada vez que no encontramos respuestas se cumple el precepto socrático que “todo pueblo que no conoce su historia está condenado a repetir sus errores”

Hoy es 2 de mayo, que viva el Perú; el Huáscar, Miguel Grau, Elías Aguirre y todos los peruanos.