Caminata Chiclayo - Túcume
Una aventura de 32 km.
Ya hemos hecho varias caminatas antes, algunas incluso sin scouts, pero ninguna como la de ayer; estoy seguro que nadie se esperaba esta experiencia y es que existen quienes además de caminar utilizaron la experticia de sus sentimientos de manera positiva y no encontré mejor forma de inaugurar este blog sino con este tema.
La aventura iniciada a las 7:30 horas y concluida a las 16:10 horas tuvo personajes especiales que quizá muchos no los conozcan aún pero que merecen mi sincera admiración ayer vi cosas que no nos enseñan en la academia y que ya no se ven en la universalidad de nuestros días.
Bernardo Guerra, es un personaje singular a su cargo están niños con edades entre 7 y 10 años, ellos naturalmente no participaron de esta actividad por un tema de condición física, él también es padre de dos niños, un hombre que participó con nosotros y una niña que no lo hizo por edad. Si no fuera porque es un hombre que sufre de asma y que este tipo de actividades lo agita hasta ponerlo al límite de su cuerpo, su irresistible entusiasmo fue la mejor muestra de una perseverancia impresionante, personalmente le prohibí dos veces que continuara pero no se rindió.
Canjeando los descansos por la persistencia y sorteando diferentes poses para respirar Bernardo superó la prueba incluso mejor que yo… porque además debo reconocer que llegó antes que yo y por si fuera poco hasta posó para las cámaras en las clásicas fotos del recuerdo.
Una enseñanza que merece ser reconocida y que inmediatamente fue copiada y adaptada por su hijo participante. Axl y es que así se escribe el nombre de este amable caballero (hijo de Bernardo) después del almuerzo (12:40 horas aprox.) lucía ya bastante cansado después de haber transitado casi tres quintos del camino pero no se rindió mas bien siguió el ejemplo de su honorable padre.
En el mismo camino fue sorpresiva la participación de un adolescente llamado Emerson con 13 años aproximadamente que demostró su calidad de líder y no sólo convenció a dos niños que se mantengan en la caminata sino que además me convenció para dejarlos avanzar sin mayor cuestionamiento y lo hicieron bastante bien. Hay ahí sin duda una muestra fija del liderazgo natural que existe entre los scouts.
Un liderazgo que ya antes se había dejado notar en otro destacadísimo dirigente Julio César Duarez, yo personalmente tengo un buen concepto de él pero estoy seguro que después de esto ya no tendré palabras más para describirlo y tres gestos quiero rescatar de él.
Lo primero es el liderazgo de efectos ping pong, sentados en las afueras de la Iglesia San Pedro de Lambayeque el único dirigente que fue rodeado como Cristo fue rodeado por sus discípulos fue él era importante ver como es que él con su humildad y paciencia revisaba, observaba y hasta repasaba las condiciones físicas y humanas de sus scouts, en un momento determinado sacó una bolsa plástica y sin mayor comentario logró que todos los desechos fueran ingresados a esta dejando limpio el lugar
El segundo es el liderazgo de efectos directo, a diferencia de muchos otros él no gritaba para que el grupo avance sino más bien aconsejaba para lograr ese fin… estoy impresionado de ver tales reacciones en un joven y más aún en este tipo de actividad lo lógico era esperar un ¡vamos! pero en aquí escuché en más de una vez un ¡ánimo muchachos!
Quiero hacer un paréntesis para explicar algo adicional, según estudios especializados en psicología humana y siendo yo estudioso de la comunicación humana debo precisar que cuando una persona recibe una orden mediante un grito esta se almacena en el conciente eficiente y procede a su ejecución como condicionante… sin embargo, cuando se usa la técnica que Julio empleó, es decir cuando se aconseja ello va al conciente racional con una copia al sub conciente involucrando sentimientos y emociones que permiten luego un correcto análisis de la orden logrando que ella se ejecute por consideración y aprobación.
Lo tercero es un asunto quizá personal pero quiero publicarlo, para la caminata debí llevar rancho frío no lo hice porque me faltó tiempo y debía escoger entre cocinar o dormir algunas horas, preferí lo segundo. Julio César me justificó su tardanza indicándome que se había demorado cocinando y literalmente precisó “adivina a que hora me puse a cocinar… 5 para las 7 he traído 4 tortillas de atún dos para ti y dos para mí” al margen de cualquier interpretación subjetiva lo concreto es que pensó en su jefe y quizá sea por ello que los scouts a su mando piensan mucho en él como jefe.
Me siento complacido de conocerlo además es karateca y arbitro de ajedrez y desde luego muy buen cocinero.
Luis Gerardo, es un niño muy pequeño en estatura aún pero muy grande en capacidad y en calidad, caminó sin tregua, bajo la tutela de Emerson por cierto, no parpadeó en su reto personal que era llegar a la meta y lo hizo feliz, desbordando un logro que aunque no lo reconozca aún será histórico en su vida y concreto en la historia misma. Está el caso de Diego, otro niño de fuertes convicciones, luego de un calambre no vaciló ni siquiera en un minuto, le dije que se regrese pero quiso continuar, y lo hizo hasta el final, cansado y embarrado se mojó la camisa y sin poder pidió que le ensañaran a hacer nudos
Martín es otro caso particular, el muchacho nunca en su vida había sido scout y nunca ha caminado tanto como ayer, se metió al río con toda ropa y zapatillas, se mojó hasta los lentes, caminó mojado y hasta le dio un calambre que no fue suficiente para regresarlo a la ciudad, en Mochumí tomó agua y finalmente llegó a Túcume sin comentario alguno y lo que es digno de admirar en él y en muchos es que pese a su cansancio regresó en carro, dando chistes y riéndose emocionado.
Una aventura que además de ser divertida me permitió observar con calma y cuidado las aptitudes de cada uno de los participantes, de seguro me tocará darles el visto bueno antes de la próxima caminata pero por ahora yo quiero adelantarles mi admiración sincera hay en cada uno de los participantes inmensas cosas rescatables.
A veces en las cosas sencillas como una caminata uno descubre muchas más cosas de las que a veces ni siquiera piensa encontrar, miremos más a nuestro lado a lo mejor encontramos más cosas dignas de ser copiadas en un blog como este o en nuestros corazones para siempre.